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Samsung Galaxy S10 desmontado: no será fácil de reparar

septiembre 17, 2020

iFIxit desmontó los nuevos Samsung Galaxy S10 y S10e con la puntualidad de siempre, dispositivos presentados por la compañía surcoreana el pasado 20 de febrero para celebrar el décimo aniversario del lanzamiento del primer Galaxy S.

Samsung presenta el S10 como ideal para aquellos que desean un teléfono inteligente premium con un rendimiento potente sin concesiones, y el S10 + como un dispositivo con especificaciones aún más altas. El primero cuenta con una pantalla AMOLED dinámica curvada Quad HD + de 6,1 pulgadas, 19: 9 (550 ppi); el segundo, una pantalla AMOLED dinámica curvada Quad HD + de 6.4 pulgadas, 19: 9 (522 ppi). Hay diferencias en las cámaras, el cuerpo (70,4 x 149,9 x 7,8 mm, 157 g frente a 74,1 x 157,6 x 7,8 mm, 175 g) y más. En ambos modelos hay un conector para auriculares y una ranura para tarjetas microSD.

Después del desmontaje de los dispositivos, iFixit, como siempre, ha asignado una puntuación de reparabilidad (0 = no reparable, 10 = muy fácil de desmontar y reparar). La puntuación asignada a los nuevos teléfonos inteligentes de Samsung es 3 de 10, peor que la asignada al iPhone (6 de 10 para el iPhone XS y XS Max) y ligeramente mejor que la puntuación asignada al Galaxy S9 el año pasado.

Samsung Galaxy S10 desmontado: no será fácil de reparar

El puerto USB-C está soldado a la placa lógica; en modelos anteriores era modular y podía ser reemplazado si era necesario. Si el USB-C se rompe en el nuevo Galaxy, será necesario reemplazar toda la placa base, lo que probablemente hará que las reparaciones sean inconvenientes y evite que intervengan otros reparadores.

iFixit señala que eltubo de calor (el elemento encargado del intercambio de calor) debajo de la placa lógica es más grande que el del S9 y más similar al que se encuentra en el Note9. El desmontaje muestra la posibilidad, en caso de problemas, de sustituir elementos modulares como las cámaras y el jack.

Samsung Galaxy S10 desmontado: no será fácil de reparar

Entre los elementos a favor desde el punto de vista del reparador el uso de tornillos Philips estándar. La apertura es complicada por la presencia de pegamento (se necesita una fuente de calor para debilitar el adhesivo que sostiene la pantalla en su lugar) pero simplificada por el lector de huellas dactilares en la parte posterior. La carcasa trasera es gratuita (no está conectada a los cables flexibles que se ven en los Galaxy anteriores) y el fabricante la aprovecha integrando un elemento adicional para disipar el calor (el dispositivo de Samsung genera más calor que los modelos anteriores también para la integración del Uso compartido de carga inalámbrica: tecnología que le permite cargar dispositivos con certificación Qi simplemente acercándolos a la parte posterior del Galaxy S10).

Samsung Galaxy S10 desmontado: no será fácil de reparar

La batería (11,94 Wh para el S10e y 13,09 Wh para el S10) se mantiene en su lugar con mucho pegamento. Los técnicos de IFixit tuvieron que utilizar un líquido para eliminar los residuos de adhesivo, lo que de otro modo no sería posible.

El lector de huellas ultrasónico se coloca debajo de la pantalla y es imposible de quitar: si este componente tiene un defecto, se debe cambiar toda la pantalla, lo que requiere el desmontaje completo del dispositivo. La conclusión es que los iPhones recientes no son muy fáciles de arreglar, pero los nuevos Galaxy son aún más complicados. Desde este punto de vista, Samsung debería dar pasos adelante y al menos facilitar el reemplazo de la batería.