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El #SocialOrg en tu mano, desde las compañías estáticas de las 900 hasta las que están en movimiento

marzo 31, 2020

#SocialOrg por Alessandro Donadio * A lo largo de la década de 1900, la idea de una empresa estaba fuertemente vinculada a la presencia física en un espacio definido. Durante mucho tiempo, la estática también ha sido un símbolo de estructura, fuerza, continuidad. En organizaciones como esta, la idea misma de movimiento, tanto de procesos como de personas, podría percibirse como un marcador de ineficiencia, baja (…)

#SocialOrg

por Alessandro Donadio *

A lo largo de la década de 1900, la idea de la compañía estaba fuertemente vinculada a la presencia física en un espacio definido. Durante mucho tiempo, la estática también ha sido un símbolo de estructura, fuerza, continuidad. En tales organizaciones, la idea misma de movimiento, tanto de procesos como de personas, podría percibirse como un marcador de ineficiencia, baja gobernanza y confusión. Pero el contexto cambió en torno a la empresa y hoy el movimiento para convertirse en la nueva competencia: hacia el cliente, entre colegas, entre personas y datos.

ORGANIZACIONES LÍQUIDAS, PERSISTENTES Liquidez sinónimo de movimiento por excelencia. Y también de persistencia: un cuerpo sólido siempre tiene un punto de ruptura, por alto que sea. Si bien el agua no sufre fracturas, no se rompe, se vuelve a ensamblar continuamente. Las organizaciones contemporáneas ahora buscan formas y modelos capaces de la misma capacidad de adaptación, para adaptarse continuamente sin sufrir efectos perjudiciales en su estructura. La movilidad, en estos modelos, es sin duda una de las claves básicas. La movilidad significa libertad de movimiento de personas, datos, sistemas en sí mismos, lo que produce una fluidez de los procesos que son la base de la producción de valor organizacional. Las tecnologías de conexión y conversación ya han producido una liberación significativa, liberando las interacciones organizacionales con las cuales las personas resuelven problemas emergentes y realizan continuas innovaciones. El último elemento que permite la movilidad producida, por un lado, por dispositivos que pueden albergar las interacciones que hemos dicho, por otro, por tecnologías en la nube que le permiten traer datos que respaldan los procesos de toma de decisiones organizacionales. Esta gran revolución acompañada de una creciente cultura del movimiento. Las personas realizan muchas actividades móviles, si se les permite hacerlo: preguntar, estudiar, conversar, celebrar reuniones, escribir. Una nueva experiencia que impacta en la misma idea de tiempo, ahora más en manos de individuos que de organizaciones. De esta manera, se recupera una eficiencia general hecha por las elecciones de optimización que las personas hacen continuamente, si están equipadas con herramientas que ponen a la empresa en sus bolsillos.

TRABAJO INTELIGENTE Y MOVILIDAD El elemento que, más que otros, es decisivo en los proyectos de desarme de la organización, precisamente la movilidad. Básicamente, el trabajo inteligente es un sistema organizativo en el que la persona puede tomar decisiones agradables de tiempo y espacio, a través del cual optimiza su trabajo y actividades personales en una frontera cada vez más cercana. En este esquema, la compañía con sus activos históricos (oficinas, repositorios de datos, colegas) ya no está en un solo lugar, sino que es portátil para las personas donde quiera que vayan. La verdadera dimensión inteligente es la creciente capacidad de los individuos para: – encontrarse – hablar entre ellos – interrogar sistemas Todo esto en un contexto que supera, sin cancelarlos, la fisicalidad y la sincronía. Dos dimensiones, estas, que han sido la base de los modelos de interacción de la empresa tradicional. Por lo tanto, no veremos ninguna experiencia sólida y efectiva de #socialorg mientras no generemos esta experiencia de interacción diferente entre las personas.

MÓVIL, TECNOLOGÍA PERO TAMBIÉN MODELOS GERENCIALES Esto no es una revolución tecnológica per se para las organizaciones, pero es mucho más profundo. Los modelos de gestión ciertamente no pueden seguir siendo los de la inspección visual en un contexto como este. Las personas se moverán con mayores formas de libertad, precisamente para encontrar la eficiencia y la sostenibilidad imposibles antes, pero esto requerirá una actitud gerencial diferente. Mientras tanto, en el nivel del proceso, ya no pueden prever solo acciones que tengan lugar dentro de los muros de la organización o incluso en oficinas específicas. Necesitamos concebir la posibilidad de que una reunión, por ejemplo, tenga lugar con personas no solo alejadas entre sí, esto ya sucede, sino desde lugares que pueden ser poco convencionales: hogar, parques, tren, metro. Esta evolución no es trivial y no está exenta de peligro para cada una de las partes involucradas, pero la movilidad también significa un mayor empoderamiento de las personas, que tendrán que poder elegir dónde, pero también cómo, llevar a cabo una acción que anteriormente estaba alojada en lugares físicos corporativos. Es una autonomía, sin la cual, solo la experiencia digital permanecería del móvil. Para los gerentes, como se ha dicho durante algún tiempo, el control cambia de la tarea observable al resultado evaluable y presupone niveles importantes de delegación y confianza. Todo esto requiere que trabajemos de manera sistémica, muy en tres niveles de desarrollo: – aprendizaje tecnológico. La movilización se lleva a cabo con la adquisición de tecnologías que apoyan esta evolución – las habilidades de uso. Tanto para las personas en general que deben ser capaces de dominar estas herramientas para producir el máximo valor, como para los gerentes que las tendrán como palancas de gobierno del equipo: la cultura de la movilidad. El más complejo de desarrollar pero sin el cual no tendrá lugar una evolución real en este sentido.

LORGANIZACIÓN MÓVIL, LA PERSONA SÓLIDA En una conferencia, hace varios años, introduje la dicotomía entre la compañía líquida y la persona sólida, lo que significa que: cuanto mayor sea la capacidad de la compañía para albergar formas fluidas de autoorganización, aumenta la posibilidad de que las personas liberen sus pensamientos, innovación y desarrollar un sentido de responsabilidad. Tal vez ahora estamos allí. Las tecnologías son maduras, la demanda de personas que ya están viviendo el recurso de movilidad total en su vida privada está madurando, las empresas tienen al menos curiosidad por experimentar con nuevas formas de organización. Tres elementos que ponen la oportunidad de explorar en manos de diseñadores organizacionales.

* Comenzó a trabajar en la empresa en el sector de organización y recursos humanos y luego pasó a la consultoría. Apasionado por el enfoque etnológico, se enfrenta a la empresa con un ojo atento a sus tribus: las comunidades. Experto en negocios sociales y fundador de SocialHR del conocido hashtagbrand #socialorg, con quien sigue proyectos complejos de transformación digital. Su blog Organizational Metalogues 2.0 es el punto de referencia de divulgación sobre el tema de la empresa social.#SocialOrg